CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
Soy Licenciado en Derecho egresado de UAM Azcapotzalco en el Distrito Federal, la formación que brinda a los abogados la UAM es eminentemente de abogados investigadores, en el tiempo en que yo estudie en esa Institución, por comentarios he escuchado que han cambiado ese perfil, pero mi formación siempre fue la de leer y estudiar investigando, por otra parte también realice algunos estudios de Ingeniero Químico Industrial en ESIQIE del IPN, por fortuna tuve la suerte de tener algunos de los mejores maestros en ciertas áreas del conocimiento; por ejemplo en ESIQIE tuve de maestro al inventor de la loseta asfáltica en química analítica y a dos autores de libros de química orgánica fueron mis maestros; en la UAM me dieron clases el presidente del Tribunal Superior de Justicia del DF, jueces y algunos de los más reconocidos juristas de México, creo de que ahí nace mi inquietud por ser maestro, por la admiración y respeto que sentía por algunos de ellos.
En el año de 1999, me dedicaba al 100% de mis actividades al Litigio en materia Civil en DF y por las tardes comencé a tener un tiempo libre, un día leyendo el periódico observe la convocatoria para maestros en el Colegio de bachilleres, me llamo la atención esta y por azres del destino ese día que me tocaba inscribirme en la convocatoria, tenía una cita con un cliente por ese rumbo de la ciudad, entonces aproveche y realice las dos actividades, se nos cito para realizar un examen de conocimientos y después un curso para poder tener la oportunidad de ingresar al banco de profesores de bachilleres y que después nos avisarían se existía una vacante, ingresando en agosto de 1999 al Colegio de bachilleres, ahí comenzó mi gran aventura de ser maestro.
El comienzo fue complicado debido a que uno tiene los conocimientos teóricos y practico de la materia, pero desconoce totalmente de técnicas, procesos y formas para poder comunicar ese conocimiento a los alumnos, entonces comencé a copiar algunas técnicas que me aplicaron a mi cuando era estudiante, ese comienzo fue estresante y a veces frustrante porque no sabía cómo impartir una clase y lo mas importante como tratar a los adolecentes; pero a pesar de todo me sentía bien, orgulloso y lo más importante me encantaba mi trabajo.
El poder compartir mis experiencias y conocimientos con “mis estudiantes” y con el pasar del tiempo, tomando cursos en el Colegio de Bachilleres sobre pedagogía y técnicas sobre enseñanza-aprendizajes me dieron herramientas para poder crear mi propio estilo de enseñanza y quitar lo estresante que fue en un principio el poder enseñar, y poder disfrutar esta gran profesión de ser MAESTRO.
La ventaja de tratar con alumnos de medio superior es que puedes todavía influir para su bien en su forma de pensar enseñándole ciertos valores universales que deben de seguir para que puedan convivir en una sociedad.
La mayor satisfacción y orgullo de ser maestro, es que con el paso del tiempo me he encontrado alumnos que ya son Profesionistas (ingenieros, abogados, administradores) y con gusto se acercan a ti para saludarte y presentarte con otras personas como su maestro, esto me lleva a pensar que has dejado en cada uno de ellos un recuerdo como profesor, con eso estoy por bien pagado por todo el esfuerzo que se hace como maestro.
Con el paso del tiempo he observado que las generaciones actuales van perdiendo interés en el aprendizaje y que quieren solamente pasar con el mínimo de esfuerzo, dejando en último lugar el aprendizaje, exigen puntos extras hasta por “respirar”, lo que les importa es pasar a como dé lugar, esto si me causa preocupación y a la vez me decepciona; que a muchos solamente les interese la cantidad (Cuantos son los aprobados en un grupo) y no la calidad que tienen esos alumnos.
Atentamente.
Juan Jesús Méndez Álvarez
